EE.UU.- Cuando el apóstol Pablo habló en su segunda carta a Timoteo sobre el contexto del fin de los tiempos, muchos entienden que este pasaje se trata de los pecados mundanos. Pero el pastor Francis Chan señaló que la larga lista de pecados que Pablo cita en la carta no se relaciona únicamente con los malvados, sino con la Iglesia. Él recordó que éste no es un motivo para que los cristianos se desanimen, sino que busquen fortalecerse en su fe. “Me pregunto: ‘¡Dios mío, creo que la vida en este país, cuando se trata de cristianismo … creo que nunca ha sido tan sombría!’ “Aún así puedo decir que nunca estuve tan confiado en mi fe”, afirmó. “Cuando veo a dónde vamos, pienso: ‘¡Dios, eso no parece bueno!’ “Yo no temo nada, estoy tan confiado en el futuro, especialmente el futuro de la Iglesia, sí, y espero que ustedes también se sientan así”, añadió. Chan señaló que los pecados de los últimos tiempos ya se están mostrando y esto conduce a la Iglesia a poner en un punto de inflexión. “Yo he sentido ese fortalecimiento en la Iglesia, es como si la paja estuviera ahogada, y quedará en la Iglesia, vamos a empezar a tomar las cosas en serio, así que estoy muy entusiasmado con el futuro de la Iglesia.
animando en servir a un salvador resucitado y porque Él está volviendo para juzgar al mundo y estaremos esperando por Él, adorándolo, hasta que Él vuelva”, dijo. Al leer el pasaje de II Timoteo 3, en el que la extensa lista es citada por Pablo, Chan refirió que la alerta está centrada sobre la Iglesia y no sobre el mundo. “Es un pasaje interesante, porque empieza con Pablo diciendo a Timoteo: ‘…en los últimos días vendrán tiempos difíciles’. Este término ‘tiempos difíciles’ significa literalmente tiempos terribles, tiempos terribles están llegando en los últimos días”. “Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”, continuó. El predicador dijo que el agravante de la situación no es el factor de que tales pecados ya se pueden ver en cualquier lugar del mundo, sino justamente porque pueden ser vistos dentro de la Iglesia. “[Pablo] pasa por esa lista y explica por qué va a ser tan mal, pero la cosa que usted necesita saber sobre esa lista, es que ella no está hablando sobre el mundo, no está hablando de ateos aquí. Pablo está hablando de la Iglesia “Él dice que va a ser tan horrible, porque será en la Iglesia, usted va a tener esa apariencia que tendrán apariencia de piedad, pero negarán su poder, van a tener esas personas que aprenden y aprenden, pero nunca llegan al conocimiento de la verdad”, recordó. “Estas cosas son horribles, pero nosotros simplemente encogemos los hombros para ellos. Ellos no parecen terribles pecados. Incluso en la Iglesia, leemos ‘desobedientes a los padres’, ¡gran cosa!”, lamentó.

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