Hace veinticinco años, un apasionado joven indio asistió a una Escuela de Discipulado y Entrenamiento Misionero en JuCUM (EDEM). Su nombre es Ezequiel*; de trasfondo hindú y con un corazón para alcanzar a su propia gente. Poco después de la EDEM, también decidió hacer una Escuela de Evangelismo (EE). Su corazón ardía con el deseo de dar a conocer a Dios a aquellos que nunca habían oído hablar de Jesús. Un día iniciaría un movimiento en el sur de la India.

Seis Personas y una Furgoneta

Después de la escuela, sintió que Dios lo llamaba para enfocar sus esfuerzos en un estado particular en el sur de la India. Este estado tenía 6,500 aldeas No Alcanzadas- lugares que nunca habían tenido un testimonio del Evangelio. Él y un grupo de otras seis personas encontraron una furgoneta para usar. Luego viajaron de aldea en aldea compartiendo a Jesús con la gente. Salieron durante 21 días a visitar diferentes lugares, luego regresaron a casa para descansar una semana. Luego volverían a salir. Ezequiel difundió con alegría el Evangelio en las aldeas durante cuatro años.
Mientras viajaba, Dios comenzó a hablarle sobre cuatro ciudades en particular en ese estado. Quería ver más iglesias permanentes iniciar allí. Sintió que Dios cambiaba la dirección de solo compartir el evangelio a un rol en la formación de discípulos y la plantación de iglesias. Él compartió esta visión con su líder de JUCUM, quien lo alentó a hacer una Escuela de Misiones Fronterizas (EMF). Después de tres meses de entrenamiento intensivo, estaba listo para comenzar. Querían plantar iglesias donde no había ninguna.

Investigación y Oración

Como había aprendido en su escuela, comenzó con oración e investigación. Dejando a su esposa en una ciudad cercana, fue a una de las cuatro ciudades y comenzó a hablar con la gente. Recolectó información sobre el área y se reunió con algunos pastores que trabajaban allí. Una de las primeras cosas que necesitaba hacer era buscar un lugar donde él y su esposa pudieran vivir.
Durante varios meses, hizo tres viajes a esta ciudad, pero tuvo dificultades para encontrar una vivienda. Los dueños de casa dudaban en alquilarle a un cristiano. Estaban de acuerdo inicialmente, luego cuando escuchaban que él era un creyente rompían el compromiso. Ezequiel y su esposa oraron fervientemente para que Dios abriera la puerta para tener una vivienda correcta.
Mientras oraba un día, Dios le dio a Ezequiel una imagen mental clara de una casa con un pequeño recinto, delante de el lugar había dos señoras. Era como si hubiera visto una imagen real. Mientras recorría la ciudad en busca de casas, siguió buscando la que había visto. Pero no pudo encontrarla.

Pasos de Fe

Sintiéndose un poco frustrado, regresó con su esposa y oraron juntos. Decidió ir a una montaña y pasar tres días en oración y ayuno. Mientras estaba en la montaña, Dios lo guio al pasaje del capítulo 12 de Génesis; donde Dios le dijo a Abraham que fuera a la tierra que Él le mostraría. Ezequiel sintió que necesitaba dar un paso de fe y seguir adelante, incluso sin una casa donde vivir. Regresó de la montaña a su casa y anunció a su esposa: “¡Me voy!” Esta vez, empacó su equipaje y se lo llevó. Se iba a quedar en esa ciudad de alguna manera.
El viaje de ocho horas transcurrió sin problemas, y llegó a la ciudad alrededor de las 6:30 pm. Pronto estaría oscuro; se encontró de pie con su equipaje en la estación de tren. Él no sabía qué hacer, excepto orar.
De repente, un niño se le acercó y le preguntó: “¿Qué estás buscando?”
“Necesito una habitación para vivir”, le dijo al niño y este lo llevó a una casa donde había un letrero “Se Renta”. El dijo:  “¡Era la casa exacta que había visto en mi visión, con el recinto y las dos mujeres de pie al frente!”
Cuando les explicó que era cristiano y buscaba un lugar donde quedarse, una de las mujeres le dijo a la otra: “Réntesela”. Pero había un problema. Ella ya le había dado la llave de la casa a otro potencial inquilino.
La señora le dijo a Ezequiel que fuera y les preguntara si todavía querían la casa. Y le dijo: “Si no la quieren, y si te dan la llave, puedes tener esta casa”. Con la fe creciendo en su corazón Ezequiel rastreó a los otros posibles inquilinos. Ellos le dijeron: “Anoche, decidimos no tomar esa casa”.  Y felizmente, le dieron la llave. Dios había provisto un punto de partida para su ministerio. Ezequiel regresó, se mudó y desempacó sus cosas, quedándose dos días. Luego llevó a su esposa a su nuevo hogar.

Caminatas de Oración y los Primeros Creyentes

Las próximas semanas asistieron a las pocas iglesias locales en esta gran ciudad. Ellos construyeron muchas relaciones, luego comenzaron a hacer caminatas de oración en los pueblos cercanos. Durante tres meses todo lo que hicieron fue orar todos los días. Sintiendo que era el momento adecuado, comenzaron a distribuir tratados y compartir las buenas nuevas con aquellos que expresaron interés.
Ezequiel cuenta cómo la primera persona creyó en esa área. Él dijo: “Conocimos a una señora que tenía un hijo de doce años. Se había escapado de casa. Estaba muy angustiada por su hijo y nos pidió que oráramos para que él volviera. ¡Dos días después, regresó a casa! Ella estaba muy agradecida con el Señor. Cuando compartimos el evangelio de forma más completa con ella, puso su fe y confianza en Jesús para su salvación “.
Inmediatamente comenzaron una reunión en la calle frente a su casa. Dios comenzó a moverse de formas poderosas. Muchas personas fueron liberadas de los espíritus malignos y sanadas.
Después de ocho meses, dos personas decidieron obedecer el mandato de Jesús y se bautizaron. Poco después otras doce personas también decidieron dar el paso del bautismo. Luego capacitaron a estos creyentes locales para compartir el Evangelio con otros.

La Multiplicación Despega

Hace unos años, Ezequiel aprendió sobre los Movimientos de Hacedores de Discípulos y Entrenamiento Para Entrenadores (EPE / T4T). Según él, fue entonces cuando comenzó la multiplicación real en su área. Ezequiel dice: “Durante 10 a 15 años, comenzamos mayormente grupos de células e hicimos todo lo posible por entrenar ancianos. Pero solo empezamos siete iglesias. Luego, escuchamos sobre cómo iniciar un Movimiento de Plantación de Iglesias o MHD. Aprendimos cómo equipar a cada creyente para comenzar nuevos grupos utilizando enseñanzas e historias simples. Entendimos que todos deben participar y hacer algo para hacer discípulos. Comenzamos a dar la visión e inspirar a todos los creyentes a convertirse en Hacedores de discípulos.
Fue entonces cuando empezamos a multiplicarnos. ¡Esto fue mucho más fácil para mí! Yo mismo no tenía que ir a todos los pueblos, podía entrenarlos y discipularlos para alcanzar a su propia gente. Si encuentro a alguien, lo entreno, entonces puede ir y comenzar una nueva iglesia. Ahora entreno e inspiro a la gente y ellos son los que hacen el trabajo “.
Cuando Ezequiel comenzó su trabajo en 1994, solo había 0.04% de cristianos en su área.  Ezequiel habla con una radiante sonrisa en su rostro. “¡Hoy nuestra área es 8% cristiana!” Así es como se ve la multiplicación y el Movimiento de Hacedores de Discípulos en el sur de la India.
¿Te apasiona ver el Reino de Dios establecido entre los No Alcanzados? Encuentra más información sobre el entrenamiento de JuCUM Misiones Fronterizas. Equípate para iniciar un Movimiento de Hacedores de Discípulos en tu área, así como lo hizo Ezequiel.
* No es su nombre real.

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