Las medidas contra quienes están violando la libertad religiosa están siendo endurecidas por parte de EE.UU, quien ha decidido sancionar a China por ser uno de los principales perseguidores de la fe cristiana. La decisión de sancionar al país asiático provino del Departamento de Comercio de EE.UU, quien acusó al gobierno chino de usar sus empresas de biotecnología y vigilancia no solo para impedir que se puedan comercializar productos con la nación sino también las usa para perseguir a distintos grupos de creencias religiosas. Fue el mismo Congreso en el país que envió un proyecto de ley que busca prohibir importaciones de Xinjiang, en China, a menos que sea probado que tales bienes fueron producidos fuera del trabajo forzado, para el cual se conoce que usan a los cristianos en labores impuestas por muchas horas y sin ninguna recompensa. Una de las empresas con las que EE.UU no puede hacer negocios es la Academia de Ciencias Médicas Militares de China, así como sus 11 institutos de investigación; además, una de las grandes preocupaciones del país americano es la forma en la que China desarrolla cada vez más avanzada la tecnología usada para el reconocimiento facial, la cual se usa para perseguir a los cristianos. “La búsqueda científica de la biotecnología y la innovación médica puede salvar vidas. Desafortunadamente, la República Popular China está optando por utilizar estas tecnologías para buscar el control sobre su gente y la represión de miembros de grupos étnicos y religiosos minoritarios”, dijo Gina Raimondo, secretaria de Comercio, en un comunicado. “No podemos permitir que los productos básicos, las tecnologías y el software de EE. UU. Que apoyan la ciencia médica y la innovación biotecnológica se desvíen hacia usos contrarios a la seguridad nacional de EE. UU”, agregó. Aunado a eso, la Casa Blanca se unió al boicot diplomático que varias naciones del mundo están preparando para los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing, en los cuales denunció los «flagrantes abusos de derechos humanos y atrocidades en Xinjiang». A ello, podrán asistir los atletas pero no dignatarios ni diplomáticos estadounidenses. Varias denuncias ya ha hecho el país americano contra “el genocidio” que le ha causado China a los uigures, una minoría religiosa, la cual ha sido objeto de la opresión del gobierno asiático; muchos de ellos han sido arrestados en campamentos, obligados a abortar, violados, torturados y se les impidió practicar su fe, según varios informes de periodistas y grupos de derechos humanos. Mientras tanto, el país niega que existan abusos en la provincia de Xinjiang, por lo que han optado por prohibir las exportaciones de tecnología militar en su país. Se espera que las sanciones y el proyecto de ley sea firmado y aprobado por el presidente Biden en los próximos días.  

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